Esta instalación tomó 27 días!! (y aún hay cosas por ver)
Se trato de una secuencia de eventos desafortunados y de mala praxis por mi parte. Pero como todo, sirvió de experiencia para tener en cuenta en futuras instalaciones. Lo que pasó fue que empecé mal, todo mal.
Se trataba de la PC de mi mejor amigo y compañero de banda. Habíamos conversado del asunto, y esperamos hasta las vacaciones para “liberar” su computadora. Llegue un lunes temprano por la mañana con mi CD de Ubuntu 7.04. Revisando su PC, nos dimos cuenta que no tenía espacio suficiente y que no estaba lo suficientemente defragmentada (a pesar de que la había estado defragmentando constantemente por los 3 días anteriores). Yo iba a realizar un viaje con mi familia, así que le indiqué a mi compañero que libera la mayor cantidad posible de espacio mientras yo estuviera de viaje.
Una ves de regreso, al martes siguiente, volvimos al asunto. Pero teníamos un inconveniente. Ambos teníamos que ir a la grabación de una canción de nuestra banda, lo que no nos dejo mucho tiempo para trabajar. Mi amigo había reducido bastante espacio en su PC, lo que nos permitía trabajar con comodidad. Sin embargo, el Live CD de Ubuntu corría demasiado despacio y no nos permitía instalar. Lamentablemente el tiempo se nos acabó y tuvimos que salir.
Al día siguiente, volvimos a intentar, pero teníamos el inconveniente de la grabación. El disco seguía corriendo lento, sin saber el motivo. Yo pensaba que se trataba de las rayaduras del CD, así que lo copiamos y usamos el disco nuevo sin mucho éxito. Lo dejamos trabajar y le indicamos que use todo el espacio libre (lo que me funcionó sólo la primera vez que instalé un Ubuntu). Empezó a trabajar, pero se cortó en el 15%. Sin embargo nos tuvimos que retirar para ir a la grabación.
Al día siguiente las malas noticias. No sólo no se había podido instalar el Ubuntu, sino que encima el Windows no arrancaba. Regresé al lunes siguiente. Mi amigo durante todo este tiempo había usado el Live CD para entrar a su PC, ya que no tenía sistema operativo que le funcionara. Sintiéndome algo culpable (primera vez que fallaba liberando una computadora) llevé, no sólo mis discos de Ubuntu, sino también los de Suse y Musix. Sin embargo, tenía la corazonada de que la partición de Windows seguía allí. Una vez en la casa de mi amigo decidí hacer las cosas por partes. La última instalación había fallado porque el asistente de Ubuntu, había creado una partición de 4 Mb para instalarse. El resto, seguía siendo la partición de Windows. Aunque mi amigo sugería instalar completamente Ubuntu, insistí en particionar, ya que es gamer y Linux aún no tiene un soporte total para juegos. Comenzamos a particionar paso a paso. Creamos la partición extendida y el swap. Todo en orden y reiniciamos.
El resultado fue increíble. El Live Cd corría más rápido que nunca. Me di cuenta de lo importante que es tener, de antemano, una partición de swap. Lamentablemente, la instalación se detenía al 15%. Como había decidido, en forma de retribución, hacer una instalación triple, empecé a instalar el Musix. No sólo él, sino toda su familia son músicos, así que me imaginé que les resultaría interesante. La instalación se realizó sin ningún problema. Lo iniciamos y todo en orden. Musix corría muy bien. Al continuar fallando Ubuntu, decidí probar con Suse. El instalador de Suse, al no ser un live CD, es a prueba de fallos. Lamentablemente, para mi, tuve que irme sin saber si mi amigo tenía un sistema funcionando. En la noche me avisó que había decidido, luego de tener Suse funcionando, instalar él mismo Ubuntu, cosa que logró sin ningún problema. Al final, el que instaló el sistema fue él y no yo.
El sábado pasado, luego de dos semanas, fui a su casa. Me dijo que quería que lo ayude con unas cosas y vi que aún no tenía instalados algunos paquetes del sistema multimedia. Contando eso, han sido 27 días de instalación y configuración que aún no terminan. Todavía nos falta hacer que winbugs vuelva a funcionar, pero creo que por ahora no hay apuro